A veces, quisiera abandonar la percepción de tiempo, dejarme llevar por la vida tal cual venga, sin tener que decidir a cada segundo. Decidir lo que haces, decidir lo que piensas y sientes. ¡Resulta tan agotador!

Nada de metas.

Estoy cansada. No quiero pensar. No quiero sentir. No quiero fracasar. No quiero sentirme sola.

Por momentos me siento rota en pedacitos.

Después me tomo el trabajo despacito y con amor de ir uniendo todos esos pedacitos que soy, limpiarlos, perfeccionarlos, incluso desechar alguno.

El resultado suele ser que esa nueva yo es mejor, más fuerte, más segura.

Otra versión de mí misma, lista para volver al mundo y afrontar las situaciones de manera más adecuada y positiva.

Lista para seguir encontrándome con lo que soy en mi esencia: Amor.

El vacío interior

La necesidad de que nos amen.

Así podríamos definir ese vacío que todos hemos sentido. Todos sabemos identificarlo: ese dolor en el pecho o estómago que nos oprime y crea una sensación de no entender lo que hacemos en este mundo; o ese pensamiento de “por qué tengo que sufrir”. Nos sentimos con las alas y el corazón roto, muchas veces no sabemos ni el porqué.

Un vacío que es una llamada de amor que cada persona intenta llenar con algo diferente: amigos, actividades, comida, relaciones de pareja, trabajo, objetivos.

Y durante un tiempo funciona. Pero sucede que antes o después, ese vacío vuelve. Y nos preguntamos ¿qué estoy haciendo mal?

Hemos intentado llenarlo con cosas externas, cambiantes, no permanentes, y sobre todo, con unas expectativas determinadas.

Cuando algo de todo eso cambia, el vacío vuelve y por lo tanto, reaparece nuestro grito de amor desesperado.

Tener consciencia de que todas esas cosas en las que basamos nuestra vida son temporales, no apegarnos tanto a ellas, dejar de lado tantas expectativas, nos evitará sufrir y vivir esas situaciones con mas serenidad.

“No hay amor en este mundo para llenar el vacío de la persona que no se ama a sí misma” (Irene Orce)

Ese vacío solo se llena con el amor a nosotros mismos que es intemporal y debe ser incondicional.

Disfrutemos de lo que nos da la vida, sabiendo que todo es temporal, sin más expectativas ni juicios. Amémonos para así poder también amar a los otros.

Llena ese vacío con el Amor que eres tú, ocurra lo que ocurra a tu alrededor.

Es difícil esta situación que todos vivimos, con nuestra vida en paréntesis, con la incertidumbre, las dudas y el miedo.

A veces me pregunto ¿cómo va a ser nuestra vida ahora?

No tener el control de tu vida crea confusión e indefensión. Pero luego pienso que en realidad nunca tenemos el control de nuestra vida, nunca sabemos qué va a pasar mañana. Nos parece que sí: vivimos engañándonos sobre lo que creemos y queremos. Pero no somos conscientes verdaderamente del sentido de nuestras vidas, que va mucho más allá de lo que percibimos en este mundo.

Lo único que siempre tenemos es el momento presente. Y nos lo pasamos perdidos en un pasado que no podemos cambiar y en un futuro que es imposible conocer. Y ahí es dónde el miedo anida y se hace un monstruo grande y temible que nos acecha y no nos deja ver nada más.

Nos sentimos atacados por el mundo, la vida, las personas, la falta de oportunidades. Todo está en nuestra contra.

Solo tenemos que ir deshaciendo ese miedo con un poquito de amor, amabilidad y empatía hacia nosotros mismos y hacia el exterior; entonces ocurre que sin darnos cuenta ese miedo se hace pequeñito y nos deja vivir; y los nuevos caminos, que son oportunidades, se hacen visibles a nuestro alrededor, comenzamos a reír, a sentir, a disfrutar el presente, a ser nosotros.

Amarse

Hoy estoy triste, y confusa, y aliviada, y contenta y orgullosa de mí misma, de ser capaz de amarme.

Triste y confusa porque algunas cosas no han ido como yo esperaba y deseaba, y tal vez me he dejado confundir por señales contradictorias o que yo así he interpretado. Triste por despedirme de una parte de mi pasado.

Aliviada por dejar la incertidumbre atrás y no tener que esforzarme en intentar un camino que quizás no era para mí. Aliviada de sentirme libre de expectativas.

Contenta y orgullosa de mí misma porque he sido capaz de vencer miedos, de darme cuenta que siempre hay que seguir adelante y no esperar a que lo hagan otros por ti. Descubres más de ti misma avanzando aunque fracases, que teniendo miedo a ese fracaso y no ser capaz de  vivir.

He descubierto que tengo deseos inmensos de vivir. Cosas que creía dormidas están ahí esperando a ser entregadas y descubrir que también estoy dispuesta a recibir.

Por último y más importante he hecho lo que debía hacer para amarme a mí. He dicho NO. ¡Parece una palabra tan sencilla! ¡Y a algunas personas nos es tan difícil decirla!

En otro momento de mi vida habría dicho sí, a pesar de no ser bueno para mí. Habría querido demostrar al otro y sobre todo a mí misma todo lo que valgo y todo lo buena que soy estando ahí. Pero ahora sé que no tengo nada que demostrar porque ya soy todo sin necesidad de que otros lo vean o no.

A veces un NO significa ME AMO.

¿Qué es la ansiedad?

¿Qué es la ansiedad?

La palabra ansiedad se utiliza para describir la respuesta mental y física que se produce ante situaciones de peligro. La ansiedad es básicamente un mecanismo defensivo. Es un sistema de alerta ante situaciones consideradas amenazantes. Es un mecanismo que todos experimentamos en algún momentos y puede proporcionarnos una ayuda adicional para escapar de un peligro  o darnos más energía para completar y realizar tareas pendientes.

La ansiedad pues, como mecanismo adaptativo, es buena, normal, y no representa ningún problema de salud.

Sin embargo, a veces este mecanismo funciona de forma alterada y comienza a producir problemas de salud y de relación con nuestro entorno.

La ansiedad se convierte en un problema cuando los síntomas son:

  • Graves y desagradables
  • Duran mucho tiempo
  • Ocurren con demasiada frecuencia.
  • Aparecen ante situaciones que no debería ser estresantes.
  • Nos incapacitan para las tareas y vida diaria.

¿Cuáles son sus síntomas?

Los síntomas de la  ansiedad pueden ser muy frustrantes y aterradores, pero son sólo eso, síntomas, el resultado de mantenerse en el estado de ansiedad constante. Sigue leyendo

La ansiedad irrumpe en  nuestras vidas cuando menos la esperamos y convierte nuestro día a día en una dificultad continua llena de malestar, pensamientos negativos, miedos e incapacidad para afrontar las situaciones más cotidianas. Nos comienza a perjudicar en la relación con nuestra familia, nuestros amigos y en nuestro trabajo y sobre todo con nosotros mismos, pero no sabemos como controlar este malestar que nos atenaza desde dentro y no nos deja centrarnos y actuar como antes. No lo entendemos y por lo tanto no podemos luchar contra aquello que nos hace daño.

En este taller aprenderás qué es la ansiedad, porque se produce y conocerás algunas herramientas para controlarla. También podrás conocer como tratarla más profundamente, si ese fuese tu caso, y dejar atrás esas dificultades que te crea en tu día a día.

La Resiliencia

Hace mucho tiempo que aprendí el significado de esta palabra: Resiliencia. Desde entonces, junto a otras, para mí es una de esas palabras mágicas que si todos desarrolláramos nos facilitaría el afrontamiento y solución de problemas en nuestra vida.
La resiliencia implica reestructurar nuestros recursos psicológicos en función de las nuevas circunstancias y de nuestras necesidades. De esta manera, las personas resilientes no solo son capaces de sobreponerse a las adversidades que les ha tocado vivir, sino que van un paso más allá y utilizan esas situaciones para crecer y desarrollar al máximo su potencial.
¿Qué caracteriza a una persona resiliente?

  • Son conscientes de sus potencialidades y limitaciones.
  • Son creativas.
  • Confían en sus capacidades.
  • Asumen las dificultades como una oportunidad para aprender.
  • Practican el mindfulness o conciencia plena.
  • Ven la vida con objetividad, pero siempre a través de un prisma optimista.
  • No intentan controlar las situaciones.
  • Son flexibles ante los cambios.
  • Son tenaces en sus propósitos.
  • Buscan la ayuda de los demás y el apoyo social.

Para entenderlo bien os dejo el siguiente cuento sobre la resiliencia, es decir, las diferentes formas de afrontar las situaciones.

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Terapia EMDR

“Uno no alcanza la iluminación fantaseando sobre la luz sino haciendo consciente la oscuridad… lo que no se hace consciente se manifiesta en nuestras vidas como destino…”

Carl Gustav Jung

Hoy quiero hablar sobre un método terapeútico en psicología que no es todavía muy conocido pero que da unos resultados espectaculares con muchos trastornos o problemas psicológicos que se padecen frecuentemente e incluso con el crecimiento personal. Se trata del EMDR.

EMDR es un método complejo que combina elementos teórico-clínicos de orientaciones tales como la psicodinámica, cognitiva, conductual y rogeriana. Para muchos pacientes EMDR resulta de mayor ayuda para sus problemas que cualquier terapia convencional.

 EMDR – Movimientos Oculares de Desensibilización y Reprocesamiento es un método psicológico para tratar dificultades emocionales que fueron causadas por experiencias difíciles en la vida del sujeto, desde guerras, desastres naturales y agresiones,  hasta fobias, ataques de pánico o incidentes traumáticos en la infancia. También se usa EMDR para aliviar la angustia de hablar en público, para mejorar el rendimiento en el trabajo, en los deportes y en las interpretaciones artísticas. 

Todos  hemos tenido situaciones  problemáticas y circunstancias determinadas desde la infancia y, a veces, no hemos sido capaces de afrontarlas adecuadamente por razones diferentes, pero esas heridas o traumas se han quedado grabadas en nuestro cerebro de manera disfuncional y no adaptativa. Es una herida y una información que nuestro cerebro no tiene bien procesada por lo que cuando ocurre algo que nos despierta esa herida no sanada todo vuelve a ser oscuro y sin comprender qué ocurre. Sigue leyendo

Presentación

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En la vida nos vamos encontrando con diversas situaciones que hacen que estemos seguros del camino que estamos tomando y adónde queremos ir. Sin embargo, por desgracia, existen otros momentos en los que nos sentimos inseguros y llenos de miedos y angustias; nos sentimos tristes y vacíos y no somos capaces de verle el sentido a nuestra vida.
Esta situación puede tener su origen en influjos externos, o bien tener causas laborales, de pareja, de salud, de familia… A veces, puede ser que la causa esté dentro de nosotros mismos: situaciones del pasado que no han sido totalmente eliminadas, pensamientos negativos y creencias irracionales que no sabemos por qué las tenemos, duelos no superados…
Podría ocurrir que no tengamos las herramientas necesarias para afrontar estas situaciones con éxito o que si las tenemos no seamos capaces de utilizarlas eficientemente. Por ello debemos pedir ayuda a un profesional para que nos apoye y ayude a encontrar ese camino que hemos perdido.
La psicoterapia te ayudará a entender tu situación, saber por qué te pasa lo que te pasa, conocer cómo fluyen tus pensamientos y emociones, y finalmente descubrir cómo puedes aceptarlas y cambiarlas para ser tú quien vuelva a tomar las riendas de tu vida.
Aquí encontrarás una profesional que te ayudará a superar ese momento para que seas capaz de recuperar a la maravillosa persona que hay en ti y puedas volver a volar y a sentirte segura y en paz.

mariposa roja“Tu visión se volverá más clara

“Tu visión se volverá más clara
Solamente cuando mires dentro de tu corazón…
Aquel que mira afuera, sueña.
Quien mira en su interior, despierta”
(Carl Jung)

¿Sanamos nuestras heridas emocionales?

“Haz de tu alma un diamante, a cada golpe una faceta más,para que un día sea toda luminosa”

(Robnell G Rivera)

La mayoría de las personas nos ocupamos de nuestra salud física: Hacemos deporte, comemos de forma sana, acudimos a nuestro médico cuando tenemos alguna dolencia y seguimos el tratamiento que se nos indica. Todo esto está muy bien y nos ayuda a tener una salud física adecuada y a sentirnos fuertes. Pero, ¿hacemos lo mismo con nuestra salud emocional?, ¿sabemos sanar las heridas que vamos sufriendo en nuestro interior?, ¿acudimos a un psicólogo cuando tenemos una dolencia emocional o padecemos alguna inestabilidad?.
Como antes hemos indicado la salud física es imprescindible para sentirnos fuertes y vigorosos, pero no debemos descuidar la llamada de nuestra salud emocional que además incide directamente en nuestro cuerpo. Muchas dolencias físicas que tenemos son un reflejo de nuestras emociones ya que el cerebro emocional se encuentra más directamente conectado al cuerpo que al cerebro cognitivo.
Necesitamos volver a reconectar nuestra parte emocional y cognitiva después de esas heridas e inestabilidades que alguna vez hemos sufrido por causa de experiencias dolorosas que nos han afectado en algún momento. Nuestra salud emocional necesita de vez en cuando un chequeo y un reprocesamiento de aquellas situaciones del pasado que no han sanado totalmente en el presente, para de este modo estar más sanos y poder afrontar con éxito los retos que se nos plantea el día a día.
La buena salud emocional no es solo la ausencia de problemas de salud mental.
Nos sentimos plenamente cuando nuestra partes emocional y cognitiva cooperan en todo momento y están bien conectadas: En este estado los pensamientos, decisiones y gestos se ajustan y fluyen de modo natural. Este estado de bienestar es a lo que aspiramos continuamente: Es la manifestación de la armonía perfecta entre el cerebro emocional, que proporciona la energía y la dirección, y el cerebro cognitivo que organiza con eficacia su ejecución.
A veces, podemos lograr todo esto dándonos un poco de tiempo o con el apoyo de una persona cercana. Pero otras veces caemos en la cuenta de que alguna situación nos está desbordando y es entonces el momento óptimo para pedir ayuda a un psicólogo para sanar esa herida que nos duele.
Del mismo modo que se necesita esfuerzo para tener una buena salud física, también es necesario realizar un importante esfuerzo para tener una buena salud mental y emocional.
Mejorar la salud emocional puede ser una experiencia gratificante y muy beneficiosa en todos los aspectos de la vida.
“Convierte esa herida

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en el lugar por donde pueda pasar luz que te hará sonreír de nuevo“
(Autor Desconocido)